Translate

jueves, 31 de diciembre de 2015

Change is the only constant

Y aquí estoy otro año más haciendo la reflexión del año en este pequeño ratito mientras me pinto las uñas y de fondo se oyen los petardos que tiran los niños en la calle...

Este año ha sido un visto y no visto, y ¡mira que lo he aprovechado bien! La verdad es que estoy asustada de lo rápido que pasa el tiempo, y un poquito nostálgica también, sí. Será porque diciembre es el mes por excelencia de rebobinar y ver todo lo que has hecho en el año y si ha sido suficiente o quizás deberías haber hecho algo más.

En mi caso ha habido de todo: muchos muchos momentos buenos, y momentos malos también, pero lo bueno o la suerte que tengo, es que han sido tan pocos, que ya ni me acuerdo. Y eso es lo que tenemos que intentar hacer: quedarse con los buenos momentos.

Claro que ha habido momentos de pereza de no querer ir a trabajar y quedarme en la cama unas horitas más. Pero esos momentos los tiene que haber y contrarrestan a esos días en los que me quiero comer el mundo y trabajar durante todo el día y sentirme bien conmigo misma y útil para el equipo con el que estoy trabajando.

Sin duda, el momentazo del año ha sido el viaje a Grecia con mis amigos: preparar durante todo el año esa aventura hizo que saliese todo a la perfección. Sin lugar a dudas, ellos son los culpables de que estos años hayan sido los mejores de mi vida. Gracias UAM por haberlos puesto en el mismo camino y habernos unido.

Gracias a todas las personas que han formado parte de este gran año y que continúan conmigo. A las nuevas incorporaciones y nuevos descubrimientos del año, y sobre todo, a los que ya no están conmigo. Al fin y al cabo, soy lo que soy por todas las personas que han pasado por mi vida. Soy todas las experiencias que he compartido, soy todas las sonrisas que he sacado, soy todas las alegrías que me han dado, soy todas las cabezonerías y todos los enfados que nos han enfrentado... Como diría Isa: "Las personas que aparecen en nuestra vida no aparecen por casualidad. Están ahí para que aprendamos algo en una determinada etapa de nuestra vida".

Soy un pedacito de cada uno de vosotros.

Puede que los finales den miedo y asomarse al precipicio de algo nuevo de vértigo. Pero salir de la zona de confort y de nuestra burbuja imaginaria no está mal y al final acabas agradeciéndolo. Yo soy muy de resistirme a los cambios bruscos, pero últimamente mi vida no hace más que cambiar. A mejor. ¿Y que es la vida, sino cambios? Atrevámonos a cambiar, atrevámonos a VIVIR.

Que este año sea tan tan bueno como el 2015 y sobre todo, ¡que sea el año de los cambios! Coge impulso que viene fuerte!!!!

Explora. Sueña. Descubre. Ama.

Nos vemos pronto,

B.


domingo, 13 de diciembre de 2015

Respirar

Creía que el momento no iba llegar nunca. Y llegó así, sin avisar, como todas las cosas buenas.

Una sensación de libertad después de cuatro años. ¡Quién lo diría! El tiempo pasa realmente rápido y cada vez me doy más cuenta de que el tiempo lo cura todo, todo y todo.

Miro hacia atrás y no me puedo creer cómo cosas tan insignificantes me preocupaban tanto y me generaban tantos quebraderos de cabeza. Supongo que el tiempo hace que nos demos cuenta de lo inocentes que fuimos cuando nos rompen el corazón por primera vez. Ese dolor que creemos que nunca pasará y que se quedará ahí para siempre. La cicatriz se va a quedar, sí, pero llega un momento en que ya no duele y es una simple marca de guerra que luces orgulloso por haber superado. Estoy en ese punto.

¡Cuántos tíos han pasado por mi vida sin éxito alguno!, proyectos de algo que no se cumpliría nunca. Tantísimas promesas que no se cumplen. Palabras. Eso son: palabras, que no hechos. E intentas dejar todo lo malo atrás y pensar que no tiene que pasar lo mismo que la última vez. Y pasa. Y otra vez, y otra vez, y otra vez. Pasa el tiempo y te cierras más, y confías menos. Alguna vez me da por pensar: "A lo mejor, es perjudicial. La siguiente persona que venga no tiene por qué llevarse ese chasco. Tengo que darle la oportunidad de que me conozca". ¡Ilusa de mí!

Otras veces me pregunto si alguna vez le he interesado de verdad a alguien. O si toda esta trayectoria tan en picado que llevo, es por mi culpa. Supongo que todas esas incógnitas no las podré saber nunca. Lo único que sé y que tengo ahora más claro es que si hay alguien interesado en ti, va a luchar por ti. Así que por favor, absteneos aquellos que no hacéis más que marear la perdiz, creeros el ombligo del mundo, y no perdáis el tiempo porque en mi vida no quiero personas cobardes.

Y a ti, mi primer amor, al que siempre siempre al escuchar tu nombre me saldrá una tímida sonrisa, te digo, que ya lo he superado, que ya he aprendido a sobrevivir sin ti. Que hay vida más allá de ti, y mejor. Que sé que eres buena persona y que quizás nos conocimos demasiado pronto (recién cumplidos los 18) y en esa época sólo queríamos comernos el mundo y divertirnos sin parar. Después, simplemente creo que vivimos en momentos distintos y etapas diferentes (y ciudades también). Contigo he aprendido tantas tantas cosas: comportamientos y actitudes que no quiero y que ya no permito, quererme (y mucho) y disfrutar de cada momento, porque es único, ese carpe diem que tanto abanderas. Toda una pena que todo se quede en un simple saludo al vernos y miradas de reojo entre la gente cuando estamos juntos. Podríamos haber sido un gran equipo.

Sólo quiero que sepas que hubo una vez una chica de Madrid que quiso romperte los esquemas en tu vida.

"Que no te vaya bonito, que te vaya de muerte".