- Me gusta sonreír.
- Me gusta cuando sale el sol y me despierta cada mañana.
- Me gusta quedarme más del tiempo permitido en la cama holgazaneando.
- Me gusta contar los segundos y que pasen los minutos y las horas sin hacer nada.
- Me gustan las tormentas, pero no mojarme.
- Me gusta tumbarme en cualquier parte y mirar el cielo, ese cielo azul que a todos nos gusta y que a mí me pirra.
- Me gusta quedarme horas y horas tumbada en la cama recordando cualquier aventura y que se me escape alguna sonrisa.
- Me gusta llorar de alegría.
- Me gustan ellos, mis amigos.
- Me gusta San Isidro y vestirme de chulapa.
- Me gusta comer nocilla a escondidas, a cucharadas.
- Me gusta mojar las galletas en leche y que se ablanden.
- Me gustan los churros con chocolate en Año Nuevo.
- Me gusta viajar en autobús o en tren y perderme entre mis pensamientos sin que me pase de parada.
- Me gusta mi ciudad (Madrid) y perderme entre sus calles que tienen mucha historia, muchas historias que contar.
- Me gusta el campo y que todo esté tranquilo.
- Me gusta la noche, pero no volver sola tras una intensa noche deambulando por las calles y la fiesta madrileña.
- Me gusta la Luna.
- Me gusta ver las estrellas. Desgraciadamente, por la contaminación, desde aquí no se ven muy bien. En estos casos, prefiero el campo.
- Me gusta la fiesta.
- Me gusta aguantar una noche hasta que esa copa de más me sube y me entra como digo yo "el mareillo" y la risa floja.
- Me gusta bailar entre la gente y seguir el ritmo de la música, el ritmo que dicta mi corazón, y los demás, ¡que miren si quieren!
- Me gustan las tardes de Retiro y sentarnos en nuestro sitio, elegido por nosotros: cerca de La Rosaleda y no parar de hablar y hacer el tonto.
- Me gustan ellas, mis amigas.
- Me gustan nuestras tardes, con nuestros secretos. Me gusta estar callada y escuchar sus historias, ¡y si son de amor mejor! y no perderme ni un detalle.
- Me gusta dar abrazos en los momentos idóneos.
- Me gustan los abrazos de reconciliación.
- Me gusta llorar al unísono con ellas.
- Me gustan las reconciliaciones.
- Me gusta mis ataques repentinos de locura: saltar y gritar.
- Me gusta la música de todos los tipos.
- Me gusta escribir.
- Me gusta una buena película con cualquier guarrería para comer.
- Me gusta el atardecer.
- Me gusta el amanecer en la playa.
- Me gustan las vacaciones.
- Me gustan las discusiones de convivencia que luego se resuelven.
- Me gusta reír.
- Me gusta que me hagan cosquillas.
- Me gusta el verano.
- Me gusta tirarme a la piscina pero que no me tiren.
- Me gusta meterme poquito a poco en el agua fría y que el agua llegue hasta mi ombligo, tener un escalofrío y sumergirme.
- Me gusta tomar el sol en la playa, piscina, en cualquier lado me gusta el sol, siempre con mi toalla (que no se llene de arena) y lo más importante: protección para mi piel que ante cualquier descuido ya estoy como un cangrejo.
- Me gusta la Navidad.
- Me gusta no poder dormir en la noche de Reyes por los nervios a pesar de mis casi 20 años.
- Me gusta que nieve aunque aquí, en Madrid ocurre muy poco. Por eso cuando ocurre, es un milagro.
- Me gusta dejarme caer rodando por las colinas del parque de mi casa.
- Me gusta la primavera y pasear por el parque... tomándome antes la pastilla de la alergia.
- Me gustan los animales.
- Me gustan las plantas y sus flores pero me cuesta mantenerlas vivas por mis despistes y eso de no regarlas en su momento.
- Me gusta viajar.
- Me gusta ver fotos de sitios insólitos, bellos, increíbles.
- Me gusta correr riesgos, a veces.
- Me gusta ese nerviosismo y ese dolor de tripas antes de montar en la montaña rusa.
- Me gusta hacerme fotos y poner cualquier postura y hacer el tonto en ellas.
- Me gusta comprar ropa aunque no sé si soy ya una compradora compulsiva o como dicen los ingleses: una shopaholic.
- Me gustan las comedias románticas, y sólo románticas también y que se me escape una lagrimita de emoción en cualquier sala de cine.
- Me gusta meterme debajo de las sábanas en una noche de tormenta.
- Me gusta dormir.
- Me gusta no dormir cuando vengo de fiesta y recordar esa noche de desfase.
- Me gusta mi familia entera porque familia no hay más que una.
- Me gusta levantarme con energía.
- Me gusta leer, me da igual el género.
- Me gusta recibir felicitaciones cuando escribo algo que gusta a los demás.
- Me gusta que me recompensen por mi esfuerzo.
- Me gusta comer hasta hartarme.
- Me gustan las corazonadas.
- Me gusta estar sola y escuchar música en mi reproductor de música que llevo a todos lados.
- Me gusta ser rara.
- Me gusta ser bipolar.
- Me gusta soñar. Muchas veces mis sueños pecan de realidad y hacen que me despierte preguntándome a mí misma si realmente lo que he soñado ha pasado en realidad o no.
- Me gusta tomar cerveza en cualquier terracita de Madrid.
- Me gusta cuando llega el invierno y poner delante del armario toda la ropa de invierno.
- Me gusta sacar los bikinis nada más empezar el verano.
- Me gusta ver fotos antiguas.
- Me gusta compartir secretos.
- Me gusta decorar.
- Me gusta aprender.
- Me gusta nadar y bucear.
- Me gusta que me tiemblen las piernas, que se me ponga ese nudo en la garganta, bajar la mirada ante cualquier desconocido y sentirlo cerca aunque ya no es tan desconocido.
- Me gusta enamorarme a mi manera aunque creo que nunca me he enamorado de verdad.
- Me gusta cantar bajo la ducha y desentonar.
- Me gusta el centro y tomarme una napolitana de chocolate en la famosa pastelería de Sol "La Mallorquina".
- Me gusta ver los belenes en la Plaza Mayor en Navidad.
- Me gusta hacer competiciones con mi familia a ver quién acaba el primero con las uvas en las 12 campanadas.
- Me gusta rezar y sentir esa paz y tranquilidad inmensa porque sé que Él siempre me escucha.
- Me gusta ir a las librerías y hojear todos los libros.
- Me gusta el olor de los libros nuevos.
- Me gusta estrenar una agenda nueva y al terminarla repasar cada momento del año.
- Me gusta el olor del bizcocho de naranja recién salido del horno de mi madre.
- Me gusta el trabajo y el empeño que pone mi padre.
- Me gusta la fuerza de voluntad de mi hermana Esther.
- Me gusta lo cariñosa que es mi hermana Alicia.
- Me gusta dar mimos, y que me los den también
- Me gustan los besos lentos, con dulzura.
- Me gusta hablar con la gente y que se preocupe por mí.
- Me gustan las fiestas en casa.
- Me gusta divertirme en compañía de ellos.
- Me gustan las motes absurdos.
- Me gustan las llamadas por teléfono que duren como mínimo, una hora.
- Me gusta el olor a tierra mojada.
- Me gusta ver el arco iris.
- Me gusta el azul.
- Me gusta ayudar y dar todo por los demás.
- Me gusta que me entiendan.
- Me gusta el regaliz y el algodón de azúcar.
- Me gusta darme cuenta de mis errores.
- Me gusta mi paciencia.
- Me gustan las bodas.
- Me gustan las revistas de cotilleos.
- Me gusta desentonar.
- Me gusta escuchar discos en las tiendas de música.
- Me gusta experimentar.
- Me gusta mi flexibilidad.
- Me gusta mi constancia.
- Me gusta saborear el primer helado del verano.
- Me gustan las mandarinas. A decir verdad, soy adicta a ellas.
- Me gusta el chocolate.
- Me gusta coleccionar cosas. Entre mis excentricidades está coleccionar sellos, tickets de ropa, etiquetas de ropa y entradas de cine.
- Me gusta atiborrarme de agua cuando estoy sedienta.
- Me gusta hacer visitas culturales.
- Me gustan las alturas.
- Me gustan las risas contagiosas.
- Me gusta hacer flashback.
- Me gusta ser feliz.
Escribiendo sobre lo que el tiempo me enseña, la mente me pregunta y el corazón me susurra
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sábado, 28 de julio de 2012
Un poquito de mí
Ante todo, quiero dedicar un pequeño espacio de este pequeño blog que está hecho con mucho amor, con mucha ilusión, con muchos temores, con muchas llantinas a una parte de mí. Algunos ya sabrán muchas de mis peculiaridades y los demás, espero que lo disfruten.
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Preciosa entrada, compañera. Y creo que ha sido fructífera para todos: para ti que la escribes y para nosotros los que la leemos.
ResponderEliminarTodos, de vez en cuando, debiéramos hacer una lista como la que tú has hecho. No tanto porque nos conozcan una pizquilla más, sino en cierta manera por reconciliarnos con nosotros mismos, por evocar y valorar que hay mil cosas por las que merece la pena despertar cada mañana, por reconocer que en cien detalles que puedan parecer insulsos o pasar desapercibidos, está la esencia de lo que somos... Y que no es preciso una gran ambición para rozar con los labios eso que llaman Felicidad.
Un sincero abrazo.