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sábado, 30 de junio de 2012

El doble de nada. La mitad de todo

A muchos les gusta pensar que los sueños superan a la realidad (yo también me incluyo). Eso que tantas veces sueñas, inconscientemente, que lo deseas con todas tus fuerzas y lo ves tan nítido, tan cercano, que ya te ves dentro de la escena que te has montado en tu pequeña cabecita. A decir verdad, acabas asustándote por su hiperrealismo. Y de repente, "fiuuuu", se esfuma. Y ahí es cuando la realidad te da una bofetada. Empieza un nuevo día. No paras de pensar en lo soñado y sonríes para ti, en secreto. Sólo toca esperar con ansia otra noche con sueños mágicos que la vida todavía, no te da.



Liberando tensiones

Y es que nos quejamos por todo. Incluso de lo que está bien y correcto. Porque nos gusta molestar y no nos conformamos con lo que tenemos delante y que muchas veces es lo mejor que hay. Porque estamos ciegos y no somos capaces de abrir los ojos, oír la verdad y asentir. Así nos pasa, que de tanta queja nos hartamos y en vez de disfrutar de la vida, de TU vida; que sólo hay una, la estás dejando pasar por gilipolleces del tipo: "es que no me hace caso", "es que estoy solo", "es que no puedo más", "no lo voy a conseguir", "es muy difícil", "nada llega", "quiero esto porque todo el mundo lo tiene"... Pues joder (siento ser tan brusca y mal hablada pero esto me nerva mucho), dejad ya de quejaros tanto y arrimad el hombro.  Porque aunque hoy veas que el día sea gris y una mierda, en realidad es bueno porque precede a un mañana mejor. Porque aunque el presente vaya bien, el futuro será mejor; yo, lo presiento: inesperado, incierto y maravilloso. Así quiero que sea mi futuro: sin quejas ni lamentaciones, ni remordimientos, ni nostalgia... Sólo vida. VIVIR es lo que quiero. Vivir es el futuro.



domingo, 17 de junio de 2012

Atardecer

Imagina un atardecer. Sí ya sabes, de esos que salen siempre en las películas justo cuando el Sol va a desaparecer y va a dar paso a la Luna. Estás en la playa con el ruido de fondo de las olas que vienen y van. No se aburren, hacen siempre lo mismo, pero en sí sus movimientos son tan relajantes...

Estás tumbada en tu toalla con tus gafas de sol y tu cuerpo recibe los últimos rayos de sol. Das un sorbo a ese té helado que tanto te gusta y que pasa de tu boca a tu garganta reconfortándote. A lo lejos ves a alguien   que sale del agua. Es él. Llega corriendo hacia ti y te salpica y odias que siempre haga eso. Extiende su toalla y se queda mirándote, muy fijamente. Entonces tú, le miras a los ojos y te pierdes llegando incluso a marearte. Apartas la mirada, sonríes y te sonrojas. Él lo ha percibido y empieza a hacerte cosquillas. No hay sonido que más le guste que el de tus carcajadas, tan estruendosas y a la vez tan especiales.

Te coge en brazos y vais directos al mar. Tú intentas desesperadamente bajar pero él tiene más fuerza que tú. Frío mucho frío, pero acabas acostumbrándote a esa agua salina. Sientes por detrás unos brazos rodeándote y te das la vuelta. Ves su cara. Nunca antes habías visto un rostro igual y eso que habías soñado tantas veces con la persona adecuada e imaginabas cómo sería su rostro. Ahora, sus facciones eran para ti la belleza absoluta. No es que fuese el más guapo de todos, simplemente, su cuerpo era armonía para ti. Cerráis los ojos y ya sabéis lo que viene ahora: besos. Besos salados, como el mar; besos dulces, como él; besos tiernos, como tú.

Salís del agua agarrados de la mano y recogéis vuestras cosas y os dirigís hacia ese chollo de apartamento que habéis reservado por Internet. La verdad es que fue una ganga comparado con todo lo que realmente era y te ofrecía. Abrimos la puerta y dejamos las cosas tiradas allí, en cualquier parte del salón. Tú vas directamente a la ducha: la arena por todo el cuerpo es algo que has odiado desde que eras una niña cuando hacías castillos de arena en la orilla del mar.

Tras quitarte toda la sal y arena del cuerpo sales como nueva. Llegas a ese amplio dormitorio y a través de la ventana te das cuenta de que ya es de noche. Vas al armario y te pones la ropa interior y ese camisón azul que tanto te gusta. Estás pensando en qué hacer de cena y vas hacia la cocina. Justo en el pasillo oyes que dice tu nombre. Está en la terraza, "¿qué querrá ahora?" piensas en ese momento. La terraza es amplia, con una mesa de madera en el centro y varias rosas a su alrededor; en su mayoría, blancas. Lo mejor de todo: las vistas. Ves de fondo el mar, ese inmenso mar azul que te embelesa. Cuando sales a la terraza no lo puedes creer: él está ahí esperando con la mesa puesta, cual príncipe en su castillo con los mejores manjares esperando a que llegue su amada princesa para empezar la velada.

Hay poca luz con esa lámpara tan pequeña que hay afuera pero se intensifica más con las velas que él ha puesto en la mesa y por el suelo formando un círculo. La verdad es que la cena no podría haber salido mejor. Y lo mejor de todo es que ha preparado todo lo que te gusta, cosa que no puedes llegar a creer porque no sabe cocinar ni un huevo frito: Todas las veces que has cenado con él en alguna de vuestras casas y siempre has tenido que llevar tú las riendas en la cocina. "Debe de haberle costado mucho hacerlo", te decías a ti misma una y otra vez.

Exquisita. Ese ha sido el resumen. Te coge en brazos y te lleva hacia la habitación. Tú cierras los ojos y te dejas caer cuidadosamente sobre la cama. Enciende su reproductor de música y os dejáis llevar por ella. Desnudos y sin pudor comenzáis ese vaivén de caderas imitando el mismo movimiento de aquellas olas que habíais visto por la tarde en la playa. Parece que no os cansáis aunque el sudor os empape. Es ese motor llamado amor el que no os hace parar. Sólo vosotros fuisteis testigos de ese acto. Bueno no, la Luna y las estrellas, también.

Y acabáis mirándoos por enésima vez, cara a cara, al natural y ambos podéis ver reflejadas en vuestras pupilas, vuestras almas.

No sé si lo hizo aposta o no, pero dió en el clavo con las canciones que eligió que sonaran en esa fantástica e inolvidable noche...







Puede que no estéis justamente en una playa para poder hacer esto mismo. Seguramente, estaréis con cualquier gadget leyendo y teniendo quizás, un poco de envidia. A mí, me pasa igual. Creo que todos deberíamos tener un momento parecido a este con esa persona especial. Y si no lo has tenido aún (como es mi caso), espera con paciencia, que todo llega.

miércoles, 13 de junio de 2012

At the top

Tras una dura subida llena de sudor, lágrimas y sobretodo sonrisas he llegado arriba, arriba del todo, a la cima. Desde arriba, la vista es espectacular. Sin palabras. Los rayos del sol me ciegan pero no impiden maravillarme de todo lo que me rodea, lo de abajo. ¿Y qué es lo de abajo? Veo personas, caras conocidas. Ahí están todas y cada una de las personas que han pasado por mi vida y que me han hecho ser lo que soy ahora. Grito para saludarles pero no me oyen. Voy girando sobre mí misma y hay personas por todos lados. Las hay que sólo he visto de pasada, las hay que son amigos de amigos, las hay que fueron amigos de la infancia, las hay que fueron amigos de clase, las hay que veo todos los días, en clase, las hay que veo sólo en fin de semana, las hay que pasan conmigo mis penas y alegrías (amigos), mi familia, las hay que han pasado sólo 4 horas conmigo y han marcado mi vida para siempre. Y ¿por qué cuatro me diréis? Bueno, yo sé lo que me digo... Es difícil de explicar, pero ya os lo contaré en otra ocasión. Los hay que no he visto hace meses, incluso años! 

Sigo girando y girando y veo un camino, mi camino. Ese que he construido durante casi 20 años de mi vida, de mi llegada a este mundo en el mismo instante que di mi primer llanto hasta ahora, sentada ante una pantalla de ordenador mostrándoos lo que siento. Ese camino que a veces se me ha hecho tan cuesta arriba, parecía que no tenía fin. Poco a poco la montaña se hacía más grande, y el camino más largo. Estoy creciendo. Estoy madurando. Muchos tramos se me han hecho cortos y muy amenos pero porque tenía gente al lado que me daba la mano. Ha habido muchos tramos muy escarpados en los que he andado sola, sin ayuda de nadie, con tormenta. Pero me ha venido bien, me hizo ser fuerte.

Pero hace poco que he llegado a la cima y tras ver el paisaje miro hacia arriba. Nubes. Cielo. Ese cielo azul que me encanta. Más bien, el azul me encanta, me apasiona. Me tumbo para admirarlo mejor. Las nubes que eran nubes de tormenta hace unos años ahora son blancas, apetecibles. Oigo una voz que me llama, que susurra mi nombre, que me da energía para levantarme cada mañana y sentir que algo nuevo, maravilloso e inesperado puede pasarme. Es una señal. Silencio. Cierro los ojos y empiezo a tararear aquella canción que tanto me recuerda a ti. Y rememoro todos nuestros momentos, nuestros 3 años juntas. Pero hace ya muchos años, para ser exactos 16, la muerte me arrebató tu presencia. No hay año que no recuerde nuestra fecha tan especial. Esa fecha que nos hace únicas y que nunca olvidaré. Nuestro número: el 18. "Siempre estarás aquí conmigo". Esas fueron tus palabras que una vez me dijiste cuando yo no medía ni un metro. Y en verdad, siempre estás aquí, en mi mente, en mi corazón. De repente, siento una caricia en mi mejilla y un beso muy tierno que me hace olvidarme de todo. Eres tú, sin lugar a dudas. Me levanto. Salto e intento tocar el cielo. Intento responderte con lo mismo en el lugar que tú estás, el más hermoso de todos. Pero es imposible.

Me toco la mejilla y siento una paz y tranquilidad inmensa. Acabo con una sonrisa, como tú querrías. Vuelvo a mirar hacia abajo: ¿Vértigo? Claro que no. ¿Ganas de bajar? Pocas. 

Ahora estoy en la cima, rozando el cielo y las nubes... ¿Y ahora qué? ¿Qué se supone qué debo hacer ahora? Sólo el tiempo lo dirá... De una cosa estoy segura: Esa montaña que yo veo desde la cima es lo que soy ahora. Puede que no sea perfecta, como la dueña, ni la más bonita, ni la que tenga más verde, pero está aquí por algo. Y ese algo espero que valga la pena.

domingo, 10 de junio de 2012

Por todas aquellas veces

Por todas aquellas veces que quisiste decir no en vez de sí, y viceversa.
Por todas aquellas veces que deseaste haberte callado.
Por todas aquellas veces que quisiste decir algo en el momento adecuado.
Por todas aquellas veces que quisiste haber ganado y perdiste.
Por todas aquellas veces que lloraste en vez de mantener tu hermosa sonrisa.
Por todas aquellas veces que estabas cansado y no conseguías dormirte.
Por todas aquellas veces que esperaste una respuesta de esa persona.
Por todas aquellas veces que aceptaste o te negaste para agradar a alguien.
Por todas aquellas veces que mentiste para no hacer daño a alguien.
Por todas aquellas veces que mentiste para autoconvencerte a ti mismo.
Por todas aquellas veces que te caíste y conseguiste levantarte.
Por todas aquellas veces que te quedaste sin respiración (tanto para bien como para mal).
Por todas aquellas veces que sentiste un desgarro emocional.
Por todas aquellas veces que sentiste caer lágrimas por tus mejillas.
Por todas aquellas veces que comprendiste miradas cómplices.
Por todas aquellas veces que te hicieron madurar.
Por todas aquellas veces que te hicieron ser fuerte.
Por todas aquellas veces que te hacía falta un abrazo sincero.
Por todas aquellas veces que te hacían falta unas palabras de apoyo.
Por todas aquellas veces que necesitabas un amigo y no lo encontrabas.

Sí, por todas aquellas veces que quisiste cambiar algo aunque fuese demasiado tarde y por todas las restantes veces que te puedas imaginar. Pero esto, amigos, es la vida: se sufre, se pierde y se llora. Pero en realidad estamos aquí para esto, ¿no? Para superarnos. Para saber que detrás de un día gris siempre hay un día soleado. Para saber que aunque los peores momentos y más tristes dupliquen, tripliquen, etcétera a los mejores momentos siempre nos valdrá más la mitad, la tercera, cuarta, quinta, etcétera parte de un buen momento para ser felices. Para saber que somos luchadores y podemos con todo lo que nos pongan por medio.

jueves, 7 de junio de 2012

Nada

Ida. Atraída. Vergonzosa. No parar de hablar. Atontada. Excitada. Feliz. Sorprendida. Triste. Odio. Orgullosa. Alicaída. Triste de nuevo. Lágrimas. Pensativa. Masoca. Eufórica. Fuerte. Rara. Centrada. Ilusionada. Feliz de nuevo. Sorprendida de nuevo. Triste de nuevo. Alocada. Centrada de nuevo. Pasota. Egocéntrica. Fuerte de nuevo. Feliz de nuevo. Y ahora...

Ahora nada. Nada de nada. Nunca había sentido esta nada, pero así me siento. Y eso que yo soy muy sentida! Pero el cuerpo me lo pide. Pide reposo por el momento. Pide recuperarse tras estos meses locos, envuelto en este círculo vicioso. Pide calma y serenidad.

"Nada": Palabra que resume sentimientos, miedos, estados de ánimo y lágrimas.

Sure

"The only way to a woman's heart is along the path of torment."

MARQUÉS DE SADE

lunes, 4 de junio de 2012

Si las almohadas hablasen...

Tener un día duro y lo único que quieres hacer es dormir. Decidido a irte a la cama, al tumbarte; miras al techo y empiezas a darle vueltas a todo y al final no puedes dormir (a pesar del cansancio): qué ha pasado hoy, con quién has hablado, qué has pensado, qué has hecho bien, qué has hecho mal, qué podrías mejorar, qué tienes que hacer mañana... Luego empiezas a acordarte de ellos, de tus amigos y de todos vuestros momentos. Sin querer, te sale una sonrisa recordando todo aquello. Sigues dándole vueltas a la cabeza y haces una introspección y te remontas al pasado y llegan a tu mente imágenes difusas de cuando eras niño y piensas: "Qué inocente era ahí" o "qué feliz era".

Cambias de postura, te das la vuelta e intentas conciliar el sueño, pero siguen viniendo imágenes a tu cabeza. Ahora llegan imágenes delicadas, llenas de amor, ternura e incluso desenfreno. Revives ese momento una y otra vez y darías lo que fuera por volver a ese momento, porque volviera a latir el corazón con la misma intensidad, por excitarte, simplemente; por disfrutar. Húmedo. Sientes tu cara y la almohada mojada y te das cuenta de que se te han escapado unas cuantas lágrimas. Nostalgia. Negro. Stop. Ese instante en el que tu mente se queda en negro y no aparece ninguna imagen por miedo a seguir sufriendo y empapar aún más la almohada. Dormir.

Nada más abrir los ojos recuerdas lo que has soñado. A los cinco minutos se va. Malditos y efímeros sueños... Vas dispuesto a comenzar un nuevo día con energía y a olvidar ese pequeño desliz con tu nostalgia, tus recuerdos y tus lágrimas.

Estás en el trabajo, estudiando o  haciendo cualquier otra cosa y en un momento aparece un flash, como que te deslumbra, que te distrae de tu rutina, como un suspiro, un halo, pero sigues con tus tareas. Mientras las haces, ahora la imagen pasa a cámara lenta por tu mente y lo entiendes todo: el sueño ha vuelto a ti, ese que nada más levantarte se ha ido, vuelve para recordártelo: Todo sigue dentro, en tu subconsciente. Esos momentos ya no se pueden borrar aunque tu cabeza se haga la despistada y los guarde en la caja que pone "Olvidados. Dañinos. No tocar". Han quedado grabados cual tinta sobre piel impoluta, ¿por qué? Porque ya no sólo son reales y están en tu cabeza, sino que también están en tu corazón.

No vemos utilidad en una almohada a parte de su función básica (comodidad). Es simple. Ahora estoy valorando a la mía como un objeto valioso que no querría perder porque sabe todo de ti, yo creo que incluso más. Es como un baúl de sueños, ¿verdad? Donde guardas todos tus recuerdos y secretos. Recuerdos y secretos que sacan tu luz y tu oscuridad. Tu risa o tu llanto. Lo que daría yo por abrir el baúl y ver cómo funciona todo esto de los sueños.

Si las almohadas hablasen, más de uno volvería a nacer.




"Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre será". El club de los poetas muertos.


domingo, 27 de mayo de 2012

Great

Dediquémonos canciones que nunca hayan sido dedicadas.

A.

Por tu vida pasan cientos de personas que te hacen feliz, que te alegran el día, que te quieren, que te odian, que te hacen odiar, que te ponen triste, que te enfadan, que te hacen llorar, que te hacen reír a todas horas, que te decepcionan, que te consuelan, que te ayudan, que te vuelven loca, que te sorprenden, etc. Pocas personas me han sorprendido en mi corta vida, pero sin duda una de ellas me sorprendió con creces en un momento de cambio en mi vida.

No puedo decir que fuese un gran encuentro, con un simple "¿tienes grupo de trabajo?" empezó todo. El hecho  de no conocerla de nada me intrigaba cada día más a conocerla. No puedo explicar el cómo y el por qué llegamos a un punto en el que no nos podíamos separar y no parábamos de hablar, de contar nuestras historias, de nuestros momentos. Y a decir verdad la que hablaba siempre era ella, yo sólo escuchaba porque en mi vida no había momentos tan, tan... no sé, locos, por llamarlos de alguna manera. Todos los días traía una noticia que me dejaba atónita. Y llegué a plantearme que mi vida era demasiado monótona comparada con la suya.

Llegó el verano. Y como ya sabéis, esta etapa siempre es la etapa de fuego tanto para la amistad, el amor y cualquier relación importante en tu vida porque las visitas y los encuentros se van reduciendo; y para seguir unidos, todo depende de los dos.

Hablábamos todos los días, sí, pero no era lo mismo que verla cada día y descifrar gracias a su cara que estaba feliz o triste y preguntarla qué había pasado.

Pero el verano es un arma de doble filo y tiene un efecto cambiante a veces para mejor y otras veces para peor. Te hace cambiar de mentalidad y madurar a las buenas o a las malas. Ella y yo maduramos a las malas, a base de desilusiones. Nos volvimos a encontrar y aunque la intensidad era la misma por dentro estábamos vacías, sin ganas de empezar o retomar algo. Yo la verdad es que la entendía perfectamente porque me estaba pasando lo mismo pero no en la misma medida. Creo que fue un gran apoyo mutuo y escuchar de su propia voz: "Eres la única que me entiende" me dio fuerzas para luchar por ella para que volviera con sus locas historias, luchar por mí y quizás entender algo más de mi caótica vida, y sobretodo, luchar por nosotras.

Poco a poco fuimos saliendo del "agujero negro" y ya estaba tardando en venir algún que otro enfado. Pues, aquí llegó. Se me hacía raro no hablar con ella cada noche como siempre acordábamos, algo que ya teníamos como rutina, una rutina que no cansaba, que no te hartabas de ella. Y mi confusión sigue: no sé cómo y por qué volvimos a lo de antes. Arrancamos con más fuerza que nunca, pero esta vez cambiaron los papeles: Ella escuchaba, yo contaba. Por primera vez yo tenía cada día una noticia nueva y me encantaba ver su cara que decía "cuenta, cuenta" o "sigue, sigue" Quería más de mí, quería verme bien, con ilusión, con ganas. Y en verdad me gustaba ser ese centro de atención que nunca había sido con mis locas aventuras. Pero no sólo eran locas aventuras como las llamo yo, también le contaba mis problemas, mis días tristes, mis sueños rotos y todo lo malo que había en mí. Se convirtió en una gran confidente a la que muchas veces sólo quería hablar con ella para que únicamente me dijera y me dice siempre: "Todo pasa amor, todo llega". O un simple "Te quiero" hacían de mis momentos más duros, unos momentos un poco más dulces. 

Tengo la sensación de que está dentro de mí, de que cuando yo sufro, ella sufre también, de que cuando yo soy feliz, ella también; y viceversa.

Ahora ambas vivimos en un momento dulce, bonito, feliz. Ella está en buenas manos, disfrutando de cada sorbito que le da la vida. Porque sabe buscar el momento más pequeño de felicidad para darlo de sí y empaparse de él.

Porque es un pedacito de mi historia, un pedacito de mi corazón, un pedacito de mí.



Ella, que todo lo sueña, que todo lo vive.



BA. Gracias.

martes, 22 de mayo de 2012

Rarezas

Qué raro se me hace no cogerte de los brazos.
Qué raro se me hace no sentirte.
Qué raro se me hace no mirarte a los ojos tan cerca, a escasos centímetros.
Qué raro se me hace no cogerte la mano.
Qué raro se me hace no hablar contigo.
Qué raro se me hace no buscarte y verte.
Qué raro se me hace parecer extraños.
Qué raro se me hace no soñar contigo.
Qué raro se me hace no llorar por ti.
Qué raro se me hace no echarte de menos.
Qué raro se me hace besar otros labios que no sean los tuyos y sentirme bien.

Pero la posibilidad de volver a verte de nuevo es la que me hace dudar y poner patas arriba todo lo recorrido hasta ahora. En definitva, soy rara, y me gusta. Y mis rarezas también.

Aborrecer

Porque a veces la paciencia se agota. Llega un momento que de tanto buscar y esperar, se va, así, de repente.

Quizás no es que te canses, simplemente te desencantas, porque miras a tu alrededor y ves que les sale todo bien mientras, que tú, vas probando con ganas de olvidarte de todo lo anterior y la historia se vuelve a repetir.

Ahora me pasa como con la comida, que de tanto comer algo que tanto te apetece y te gusta lo acabas aborreciendo. Sí, sí, lo aborrezco hasta tal punto de no querer experimentarlo. Lo voy a dejar apartado durante mucho, pero que mucho tiempo.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Sobran palabras

Me encanta hacer esa pregunta tan delicada y a cuya respuesta no le hace falta palabras: Ver cómo se dilatan las pupilas, los ojos empiezan a brillar y una sonrisa inevitable se escapa...








Ah! Para los que están interesados en la pregunta... ¿Estás enamorado? Si la respuesta es que sí, los síntomas habrán venido solos, inconscientemente.

sábado, 28 de abril de 2012

Mandamientos personalizados

  1. No levantes muros, pues son peligrosos. Aprende a traspasarlos.
  2.  Vive el momento, pues cada uno es precioso y no debe malgastarse.
  3.  Cuida de tu persona, ante todo y sobre todo.
  4. Prescinde del amor propio. Muéstrate tal y como eres, dando tu amor pero sin renunciar a ti mismo.
  5. Todo es posible en todo momento.
  6. Sigue el fluir universal. Cuando alguien da, recibir es un acto de generosidad, pues en esa entrega, siempre se gana algo.
JOAN BRADY, Dios vuelve en una Harley.  


jueves, 19 de abril de 2012

Caricias que te dejan huella

Nos sentimos completos cuando la primavera entra por nuestros ojos a medida que se pintan los campos de rojo, de amapolas. Vas nadando por los océanos del buen tiempo hasta que llega el verano. La plenitud de sentirte querido. Sales a ver los aviones que surcan el cielo: te parecen más veloces y probablemente todos lleguen sanos y salvos a su destino. El corazón de algún romántico. Hasta los coches ya te parece que no contaminan el aire, ni que una hamburguesa pueda hacerte engordar. No te ves con varios kilos de más, al contrario, te ves mejor que nunca. Dejas volar la imaginación hasta donde llegue, no importa que roce con otra realidad, no importa que no forme parte de este universo. Subrayas mil y un versos de Bécquer que te emocionan y parecen escritos para ti. Sientes que vuelves a presenciar una misma escena una y otra vez, que tu vida es un completo déjà vu que ya has soñado.

Hoy te has arreglado más de la cuenta, pareces una estrella de cine, ¿por qué? Porque estás enamorado.



jueves, 22 de marzo de 2012

Chewing gum

Nuestra amistad es como un chicle... Se estira y se estira y es difícil de romper. Es como nuestros brazos al darnos abrazos tiernos y sinceros.

Mirad cómo sostenemos el chicle con nuestras delicadas manos. Así hacemos nosotras, nos sostenemos con cuidado las unas a las otras, ayudándonos, apoyándonos, escuchándonos, queriéndonos.

Son de diferentes colores pero de igual sabor. Somos muy diferentes las unas a las otras tanto por fuera como dentro pero dejamos en las otras la misma felicidad en cuanto estamos juntas y ese sabor tan dulce al vernos.

Cuando dos chicles se juntan ya es imposible separarlos. No tiene remedio. Igual nos pasa a nosotras. La unión hace la fuerza.

El chicle se mastica, se mastica, se mastica y se mastica. Con el paso del tiempo seguimos estando juntas a pesar de las dificultades con nuevas historias, con más recuerdos, con nuevos propósitos, con más momentos inolvidables, así hasta que nos cansemos. Tranquilas, somos fuertes y no nos damos por vencidas a la primera.

No hay nada más hermoso, perfecto y placentero que sentirte tú misma e identificada con tus amigas. Nuestras historias, nuestros secretos, nuestros momentos, nuestras risas, nuestros lloros, nuestros enfados, nuestros perdones, nuestros abrazos, nuestros besos, nuestras locuras, nuestro amor y sobre todo, nuestra AMISTAD.

Que no son dos ni tres, sino siete maravillosas personas. El siete es nuestro número, ¡luchemos por él!




martes, 24 de enero de 2012

Sigue hambriento. Sigue alocado.




Tres historias son las que nos cuenta Steve Jobs en su discruso en la Universidad de Stanford:

Primera: Conectar los puntos.

"No puedes conectar los puntos hacia adelante, sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tenéis que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tenéis que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Porque creer que los puntos se unirán te dará la confianza de confiar en tu corazón."

Segunda: El amor y la pérdida.

"Creo que fue una medicina horrible, pero supongo que el paciente la necesitaba. A veces, la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Y esto vale tanto para vuestro trabajo como para vuestros amados. El trabajo va a llenar gran parte de vuestra vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideréis un trabajo genial. Y la única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hagáis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando. No os conforméis.

Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabréis cuando lo hayáis encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años. Así que seguid buscando hasta que lo encontréis. No os conforméis."

Tercera: La muerte.

"Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudar a tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque prácticamente todo, [...], se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir a tu corazón [...].

Nadie quiere morir. Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la muerte es posiblemente el mejor invento de la vida. Es el agente de cambio de la vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo [...].

Vuestro tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro. No os dejéis atrapar por el dogma que es vivir según los resultados del pensamiento de otros. No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior. Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición. De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser. Todo lo demás es secundario."


STEVE JOBS (1955-2011)

viernes, 20 de enero de 2012

Espíritu de superación

En la vida se presentan muchas oportunidades, tú decides si cogerlas o no. Muchas veces nos quejamos porque no vienen, nos cansamos de esperar y finalmente tiramos la toalla. La vida es sabia: nos sorprende y nos brinda con más oportunidades de las que nos creemos; siempre están ahí, sólo hay que crearlas para poder disfrutar de ellas.

En el caso del amor, las oportunidades son infinitas. Toda nuestra vida se basa en el querer y no querer; amar y ser amado; lo que pudo, puede y podrá ser.

Muchas veces he pensado y deseado en que llegase aquel momento mágico como lo llamo yo, pero tanto desearlo ha hecho que sufra las consecuencias. Mucha gente es la que me ha dicho: "Tranquila, llegará en cualquier momento". Yo hacía oídos sordos y no les creía. La vida sabe recompensar y me regaló ese momento fugaz. El momento más corto de mi vida y a la vez el más hermoso. No me di cuenta de lo que estaba haciendo ni de lo que pasaba, de lo único que me daba cuenta es de que mi corazón latía, de que la felicidad corría por mis venas, de que volvía a vivir, de que realmente las cosas llegan en los momentos menos inesperados. Y así fue, corto pero intenso.

Continuamente miraba el reloj: estaba luchando contra el tiempo. No quería que corriese otro segundo más. Él me hizo poner los pies en la tierra. Por primera vez en mucho tiempo volví a creer en el amor.

Pero inevitablemente las despedidas llegan, las promesas se van y las mentiras se descubren. Lo que antes te parecía grande, ahora se hace pequeño; lo que antes veías de color, ahora lo ves blanco y negro. Ilusa de mi que creo en los imposibles y en esos pequeños deseos tuyos que no se verán cumplidos. Pronto descubres que esa magia de la que tantas ganas tenías de sentir se emborrona y se va poco a poco.

No haces más que vivir en el pasado, en los recuerdos, en lo que pudo haber sido y no ha sido aunque lo desearas con todas tus fuerzas. Pasaron dos meses que sinceramente no viví, más bien me consumía poco a poco sin darme cuenta. Sólo era él, él y nada más que él. Vivía sonámbula en un sueño del que no quería despertar.

Hasta que hubo un momento que dije: "Stop, esto no puede seguir así." Gracias a todos los que me ayudaron a seguir adelante y a mi misma, he conseguido cicatrizar la enésima herida de mi corazón. A partir de lo que me dijo una amiga mía reaccioné porque llevaba toda la razón del mundo: "El objetivo de esta vida es encontrarse a uno mismo, si por el camino encuentras a alguien que te ayude a caminar perfecto; si no, puedes hacerlo tú mismo: el ser humano es capaz de hacerlo solo".

Así que no perdí el tiempo con él, le dejé libre. He de aceptar que eres una parte de mí, de mis momentos y mis recuerdos. Que aunque para ti fui una más en tu infinita lista, para mi fuiste el primero y siempre estarás ahí aunque yo en la tuya no haya sido capaz de influir. Llega un momento en que lo has superado. Escribir en cualquier parte todos tus malos momentos te ayuda a reflexionar y a liberar tensiones, ¿eso quiere decir que lo he superado, verdad? 

He tenido muchos momentos de soledad y tristeza y que cuando me he caído no sé cómo, me he levantado de nuevo. Las caídas son las que realmente te dan la fuerza necesaria para salir adelante, para empezar otra vez sin descanso el camino que has elegido: que cuando acaba una cosa, empieza otra y que nunca hay un fracaso, sino siempre una lección.

Mi lección: Vivir intensamente cada momento, disfrutar de los pequeños instantes de la vida (las risas, los abrazos, una disculpa, un regalo inesperado, un rayo de sol o la luna en todo su esplendor), los amigos, la familia, mantener la fe; no esperar a las oportunidades, sino crearlas, y sobre todo y lo más importante, ser feliz.

¿A qué esperas? ¡Venga, vete a comer el mundo!



domingo, 15 de enero de 2012

jueves, 5 de enero de 2012

Easy

Seduce my mind and you can have my body. Find my soul and I'm yours forever.

ANONYMOUS

Tal y como soy

"I'm selfish, impatient and a little insecure. I make mistakes. I am out of control and at times hard to handle. But if you can't handle me at my worst, then you sure as hell don't deserve me at my best."

MARILYN MONROE


miércoles, 21 de diciembre de 2011

No hace falta buscar fuera

"La felicidad no llega como resultado de obtener algo que no tenemos, sino al reconocer y apreciar lo que ya tenemos."

FREDERIK KOENIG

domingo, 27 de noviembre de 2011

Inmaterial

En estos tiempos damos demasiada importancia a lo material (totalmente innecesaria). El tener más, más y más te hace sentir importante y querido por los demás. Tener un bolso de Carolina Herrera no te hace especial. Tener unos Louboutin no te hace especial. Llevar un vestido de Dior no te hace especial. Tener maquillaje de Chanel no te hace especial. Llevar colonia de Ralph Lauren no te hace especial. "Whatsappear" con una Blackberry no te hace especial. Tener un Mac no te hace especial.

Todo lo material nos ha absorbido y dejamos de lado lo más importante: lo inmaterial; los sentimientos. He de admitir que me incluyo en este mundo consumista y capitalista. He intentado sustituir lo inmaterial por lo material pensando que sería igual de feliz pero estaba equivocada. Comprar, comprar y comprar me hace feliz en ese momento, cuando me pongo esa ropa que me hace sentir tan bien, a corto plazo soy feliz. Pero a lo largo plazo nos decantamos por lo inmaterial, aquello que tanto ansiamos, que tanto ansío, que te hace sentir en una nube, parece que vuelas y ves todo con una perspectiva diferente.


domingo, 20 de noviembre de 2011

Sí que existe

6.840.507.000 de personas somos en el mundo. La probabilidad de encontrar a nuestra media naranja es casi imposible. Puede que la encuentres cuando ya empiezan a aparecer esas pequeñas arruguitas y pienses que el amor ha acabado ya. También lo puedes encontrar inesperadamente, en la flor de la vida. Esa etapa en la que ríes por todo, en la que la amistad es uno de los pilares fundamentales, en la que te comes el mundo, en la que el cansancio no existe para ti... Es uno de los mejores momentos, y encontrar a alguien puede ser una de las experencias más enriquecedoras y maravillosas de tu vida.

Conocer a ese alguien, no parar de hablar y ver cómo pasa el tiempo mientras escuchas su voz. Cuando lo ves, ese molesto nudo en la garganta o en el estómago que te impide articular palabra. Cuando te coge la mano por primera vez y sientes su mano caliente, y empiezan a brotar esas mariposas. Cuando te abraza y sientes sus brazos rodeándote, protegiéndote de cualquier peligro. Cuando te acaricia y sientes cómo tu piel se eriza. Cuando le acaricias y crees conocer todos los lunares de su cuerpo. Cuando os besáis y vuestros labios son el compás perfecto. Cuando escuchas por primera vez el latido de su corazón y te parece el mejor ritmo que jamás has escuchado en tu vida. Cuando te dice palabras bonitas e inconscientemente se te pone una cara y una sonrisa de tonta. Cuando vuestras almas se juntan por primera vez...

Pero también vienen las primeras rencillas, peleas, crisis, que se arreglan con esas dos palabras, esas ocho letras que nos gusta oír tanto: te quiero. Y que a pesar de todo, no puedes enfadarte porque ya es parte de tu vida y al dejarlo fuera moriría una parte de ti.

Desde mi experiencia aconsejo no decir las palabras tabú (así es como las llamo): Siempre y nunca. Aunque en esto del amor tienen mucho que ver. No se pueden decir así a la ligera y a cualquiera. Pero cuando encuentras a tu media naranja están permitidas y puedes decirlas cuantas veces quieras.

Sé que es algo imposible e improbable de que ocurra, pero yo creo en el destino, en las excepciones y merezco algo como esto. Tarde o temprano, pero llegará. Aunque mi cabeza diga que no, mi corazón dice que sí. Y quiero que gane el corazón.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Atrápalo

<< El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He aquí por qué se nos escapa el presente. >>

GUSTAVE FLAUBERT

La pura verdad

...Porque yo no tengo prisa, ¿sabe? Lo bueno se hace esperar. Hay pardillos por ahí que se creen que si le ponen la mano en el culo a una mujer y ella no se queja, ya la tienen en el bote. Aprendices. El corazón de la hembra es un laberinto de sutilezas que desafía la mente cerril del varón trapacero. Si quiere usted de verdad poseer a una mujer, tiene que pensar como ella, y lo primero es ganarse su alma. El resto, el dulce envoltorio mullido que le pierde a uno el sentido y la virtud, viene por añadidura.

CARLOS RUIZ ZAFÓN, La sombra del viento.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Etapas

Nada más nacer necesitamos el cariño de alguien. El primer contacto con el mundo que nos rodea es nuestra madre: cómo nos mira, cómo nos abraza, cómo nos acaricia, cómo nos amamanta.

Vas creciendo y observas lo que tienes a tu alrededor: la familia. Ese grupo de personas que aman todos tus nuevos logros: el primer paso, tu primera caída, tu primera palabra, tu primer diente que te crece,...

Empiezas una nueva etapa: el colegio. Al principio sientes terror al ver tanta gente desconocida, y te retiras. Pero pronto descubres que hay muchos más niños como tú y te acercas a ellos y simplemente le dices: ¿Quieres ser mi amigo? Hay es donde empezamos a entablar nuestras primeras relaciones sociales, sin más. Cada día vas al "cole" con más ganas de ver a tus amigos y formas un primer grupo. Empiezan los juegos en el recreo, las fiestas de cumpleaños, empieza a gustarte alguien y ya con un beso ya sois ¡novios!

Siguen pasando los cursos y los amigos que tenías ahora son los mejores amigos. Tienes tus primeros secretos, las primeras conversaciones "de mayores", tu primera carta escrita por San Valentín, tu primera carta recibida en San Valentín, pero también llegan las primeras peleas y enfados por cosas insignificantes, pero que al día siguiente o incluso antes, ya seguís siendo tan amigos como siempre.

Acaba la mágica inocencia y llega la pubertad. Hormonas revolucionadas. Empiezan los cambios. Todos los amigos formáis una pandilla y creéis que es la mejor de todas, os sentís importantes de pertenecer a él. Bromas y risas surgen por cualquier circunstancia y que no tienen explicación ninguna.

Comienzas tu diario poniendo: Me he enamorado. Ahí empiezan todos tus quebraderos de cabeza y piensas, ¿se lo digo o no se lo digo? Se lo cuentas a tus mejores amigos y ellos te dicen que te lances, que quien no arriesga no gana. Y vas decidido hacia esa persona, pero en el momento de actuar o decir algo, te quedas bloqueado, como si fueses mudo y no pudieses articular palabra. Y finalmente, por miedo, desistes y prometes volver a intentarlo, pero en tu fuero interno sabes que no habrá otra vez.

Por circunstancias del destino, los amigos que tenías desaparecen poco a poco y crees que el mundo se ha acabado y que no volverá a haber un mañana. Empiezas de nuevo a buscar amistades, pero ya no es tan fácil como antes; ahora no puedes decir: ¿Quieres ser mi amigo? Hace falta mucho más e integrarte en un grupo que ya está forjado es complicado entrar.

En esos momentos no tienes ganas de nada, y recuerdas los tiempos felices. La nostalgia te absorbe y te consume poco a poco y llega un momento en que vuelves al presente y decides redireccionar tu vida. Y poco a poco vas conociendo a más gente. Encuentras al fin tu grupo con el que tienes afinidad. Estás totalmente integrado, conoces sus defectos, sus virtudes, sus secretos, su forma de pensar, lo que quieren, lo que no quieren, sus aventuras, sus vivencias. Al principio tienes miedo de que todo se vaya al traste, pero luego te das cuenta de que eso no va a suceder.

A veces pienso en regresar atrás y volver a la infancia, esa inocente infancia. Pero sólo hay algo que me lo impide: el saber que la amistad cuando se es adulto es mucho más fuerte, madura y que no se va a romper porque me hayas quitado una pintura, que me hayas pisado, que me hayas tirado del pelo o sacado la lengua.

El destino ha querido que nos encontráramos. ¡GRACIAS!

martes, 30 de agosto de 2011

No more

Recuerdas todo lo que te hacía llorar. Ahora te ríes de lo ocurrido.
Recuerdas todo por lo que te enfadaste. Ahora piensas que fue una tontería.
Recuerdas toda la gente que se fue de tu lado. Ahora ves que realmente no merecían la pena.
Recuerdas todo lo que te dijeron. Ahora haces oídos sordos.
Recuerdas todo el daño que te hicieron. Ahora está todo olvidado.

Siempre iba por el buen camino

<< Si persigues tu felicidad, colócate en un tipo de sendero que ha estado ahí todo el tiempo, esperándote, y la vida que deberías estar viviendo es la vida que estás viviendo. >>

JOSEPH CAMPBELL

miércoles, 17 de agosto de 2011

La imperfecta belleza


La única forma de descubrir verdaderamente a un ser humano es describiendo sus imperfecciones. El ser humano perfecto no es interesante... uno ama las imperfecciones de la vida.

JOSEPH CAMPBELL


Únicos

<< Ser únicamente tú mismo, en un mundo que hace lo posible por hacerte igual a todos los demás, implica librar la batalla más grande que existe o existirá jamás. >>

E. E. CUMMINGS

El por qué de las cosas

Ante la pregunta de tu vida, tú eres la única respuesta. Ante los problemas de tu vida, tú eres la única solución.

JO COUDERT

martes, 9 de agosto de 2011

Pequeños instantes

Niki se dirige serena y segura hacia su casa, dejándose acariciar por la agradable brisa, sin pensar ya en nada, con esa felicidad y esa tranquilidad que en ocasiones casi te arrollan y te hacen sentir bien, en el centro de todo, sin envidias, celos o preocupaciones, sin saber de dónde procede esa especie de equilibrio cuya perfección te hace temer hasta el mero hecho de pronunciarlo. Te sorprende hasta qué punto puede ser rara y difícil esa delicadísima y mágica armonía en la que tu mundo parece sonar de repente de la manera adecuada. Son instantes. Instantes que deberían vivirse en profundidad porque son inusuales. Y porque en ocasiones pueden concluir de repente sin que haya un auténtico motivo. 

FEDERICO MOCCIA, Perdona pero quiero casarme contigo.

La mejor versión de ti mismo

"Sé siempre una versión de primera categoría de ti misma, en lugar de ser una versión de segunda categoría de otra persona. "

JUDY GARLAND A SU HIJA, LIZA MINELLI


lunes, 8 de agosto de 2011

Danza imperecedera

Todo empieza con nuestra visión -cómo elegimos ver el mundo-. Cuando miramos con ojos nuevos, podemos ver que la desintegración precede a la integración, el derrumbamiento precede al avance, los finales preceden a los nuevos comienzos, la muerte precede al nacimiento y el invierno precede a la primavera. Y cuando estiramos nuestras alas, sabemos que formamos parte de una danza imperecedera.

Conexiones

<< Cuando uno es un extraño para uno mismo, entonces uno es un extraño, también, para los demás. Si uno no está en contacto con uno mismo, entonces uno no puede contactar con los demás... Únicamente cuando uno está conectado con su propio centro, uno está conectado a los demás. >>

ANNE MORROW LINDBERGH


Equivocación

<< La verdad es que no hay nada dentro de nosotros mismos que pueda hacernos daño; es únicamente nuestro miedo de experimentar nuestros propios sentimientos lo que nos mantiene atrapados. >>

SHAKTI GAWAIN

jueves, 28 de julio de 2011

Euforia natural

Saber que eres digno de amor te ayuda a amar más. Saber que eres importante te ayuda a hacer algo por los demás. Saber que eres capaz te da poder para crear más. Saber que eres valioso y que ocupas un lugar especial en el universo es, en sí misma, una serena alegría espiritual.

Rectificar

Ahí donde hayamos hecho las cosas mal, podemos hacerlas bien. Donde hayamos cometido errores, podemos enmendarlos. Donde hayamos causado algún daño, podemos reconocerlo y aprender a sanar. Y ahí donde seamos inocentes, podemos atesorarlo, no esconderlo.

lunes, 25 de julio de 2011

Sólo me quedaré con lo bueno

"Amigo es aquel a quien puedes abrirle tu corazón, ofrecerle cualquier grano o granito, sabiendo que sus manos delicadas los pasarán por el tamiz y sólo conservarán lo valioso, que desecharán el resto con un delicado soplo…"

Proverbio árabe

Cuaderno de bitácora

Cuatro amigas y un mismo destino. ¿Objetivo? Desconectar. Cuando las cosas iban bastante bien a su alrededor tomaron las riendas hacia un lugar alejado, cerca del mar, y dejar que la brisa y el agua las renovara completamente.

Tras un largo viaje, bajaron a su ansiado mar y disfrutaron de aquella tarde y de su atardecer.

Para ellas pasar esos días juntas era una aventura en la que había que superar obstáculos y que los sortearon sin ninguna dificultad, más bien, gracias a esto fueron más fuertes y se conocieron mucho más.

Noche blanca. Las estrellas observándonos, las hogueras, los pescadores y sus cañas de pescar asistieron a su juramento, el más emotivo de todos, en el que demostraron a ellas mismas, a las estrellas y al mundo que su amistad es fuerte y duradera. Justamente ese día, según dicen, si mojas alguna parte de tu cuerpo en el mar, te dará suerte para todo el año; entonces, ¿la suerte está de nuestra parte, verdad?

Los desayunos, ponermos a tomar el sol hasta coger ese color que tanto nos gusta, las comidas, las sobremesas, las cenas, nuestras salidas a la terracita que tenía aromas de melocotón y coco, las camas, ver las estrellas, ir por la noche y sentir la arena fría sobre nuestros pies descalzos; todo lo compartíamos, eramos una familia.

La vuelta se nos hizo triste, dejar atrás tantos recuerdos y tanta libertad.

Pero prometemos volver cuanto antes y visitar ese magnífico lugar. Ya estamos planeando nuestras siguientes vacaciones de nuevo juntas con mucha más gente y que también será para recordar.

A decir verdad, este fue el viaje que cambió nuestras vidas.

viernes, 1 de julio de 2011

Like a rollercoaster

...Creces, experimentas, aprendes, crees saber cómo funcionan las cosas, estás convencido de haber encontrado la clave que te permitirá entender y enfrentarte a todo. Pero después, cuando menos te lo esperas, cuando el equilibrio parece perfecto, cuando crees haber dado todas las respuestas o, al menos, la mayor parte de ellas, surge una nueva adivinanza. Y no sabes qué responder. Te pilla por sorpresa.

FEDERICO MOCCIA, Perdona pero quiero casarme contigo.

Aceptar, cambiar, distinguir

<< Que Dios me conceda serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que puedo cambiar, y sabiduría para distinguir unas de otras.>>

FRIEDRICH CHRISTOPH OETINGER

No routines

<< Debemos evitar a toda costa que la costumbre se instale entre nosotros, entre las frases de dolor y alegría, en el deseo, debemos rechazarla en todo momento...>>

SUBSONICA

martes, 21 de junio de 2011

Eternamente joven

"Cuando bailas sólo tienes dieciocho años y hay muchas cosas que no sabes, cuando sólo tienes dieciocho años quizás lo sabes ya todo y no deberías crecer nunca…"




Dedicado especialmente para ti ^^

martes, 14 de junio de 2011

Bella por dentro y por fuera

<< Para tener unos labios atrayentes, pronuncia palabras afectuosas. Para tener una mirada cariñosa, busca el lado bueno de las personas. Para estar delgada, comparte tu comida con el hambriento. Para tener un pelo precioso, deja que un niño lo acaricie con sus dedos al menos una vez al día.

Recuerda, si alguna vez necesitas una mano, la encontrarás al final de tus brazos. Cuando envejezcas descubrirás que tienes dos: una para ayudarte a ti misma y otra para ayudar a los demás.

La belleza de una mujer aumenta con el paso del tiempo.

La belleza de la mujer no radica en la estética, la verdadera belleza de una mujer es el reflejo de su alma...>>

AUDREY HEPBURN!



Turn back

Lo bonito de la vida cuando se hecha la vista atrás es que te das cuenta de lo mal que has estado por ciertas cosas que luego olvidas por completo y que, en cambio, recuerdas siempre los momentos de felicidad. Y, sobretodo, cuando repasas lo que has hecho te percatas de que tal vez podrías haber entendido algo. Entonces sientes la tentación de volver sobre tus pasos, de regresar a ese momento y, quizá, cambiar la decisión que tomaste, optar por una diferente [...].
Por eso, en ocasiones sólo tenemos la opción de elegir guiados por el corazón, por el instinto, por la confianza, sin posibilidad de volver atrás. Y yo espero que mi decisión sea la justa.

FEDERICO MOCCIA, Carolina se enamora.

lunes, 13 de junio de 2011

Campo de trigo

La espiga es el amor, ese amor que nace de la tierra y nos da el pan, así cuando encontremos a la persona deseada... el amor nace en nosotros.

FEDERICO MOCCIA, Perdona si te llamo amor.

Father and son

It´s not time to make a change,
just relax and take it easy.
You're still young, that's your fault,
there's so much you have to know,
find a girl, settle down,
if you want, you can marry.
Look at me, I am old,
but I'm happy.

I was once like you're now,
and I know that it's not easy,
to be calm when you've found
something go on.
But take your time, think a lot,
why, think of everything you've got.
For you will still be here tomorrow,
but your dreams may not.

CAT STEVENS, Father and son

No tiene más

"Entre lo obstáculos del corazón hay un principio de alegría que me gustaría merecer..."

FEDERICO MOCCIA, Perdona si te llamo amor.

Mi camino

Bifurcación. Estás ante dos caminos que te parecen iguales, ¿cuál escoger? Te pones a pensar y ves cuales son los pros y los contras y finalmente ves que aunque parecían muy iguales desde el principio ahoran son completamente distintos.

El primero es llano, pero parece muy oscuro y poco transitado, pero parece el camino fácil. Sin embargo, pienso inteligentemente y escojo el segundo camino aunque sea el más difícil: hay mucha gente, entre ellos mis amigos, tiene muchas subidas y bajadas, pero para eso tengo varios pares de manos para subir esas cuestas y bajar corriendo las pendientes.

domingo, 12 de junio de 2011

Que lo pequeño es grande día a día

Pequeños momentos a lo largo del día que te parecen insignificantes, pueden cambiarlo todo en cualquier instante, sólo hace falta tener un poco de esperanza, fe y creer en ellos y pronto aparecerán inesperadamente a tu vida.

Pasajera de amistades

Llega poco a poco, oigo cómo para, me atrae y subo. Es un tren grande, azul. Cuando entro es espacioso y me siento. Los asientos son cómodos. Me siento al lado de unas chicas que parecen simpáticas, me miran, me hablan, me cuentan sus historias, parecen divertidas: conozco a todos sus amigos, sus amores, sus desamores, sus ilusiones, deseos, promesas,... en definitiva, todo.

Me quedo ahí bastante tiempo, pero el viaje es demasiado largo y ellas bajan en la siguiente parada.

Sola. Siento miedo y camino a lo largo del vagón, pero la gente me mira extrañada, como si fuera de otro lugar. Sigo caminando con la cabeza agachada para evitar que ciertas miradas se junten con la mía.

Llego a un sitio que parece más cerrado, íntimo, que me gusta y me siento. Aparecen varias chicas, parecen conocerse de toda la vida, y es verdad! Cuando llego me hacen sentirme una más de ellas, pasamos muy buenos momentos, pero desgraciadamente es un grupo cerrado, no admiten a nadie, son sólo ellas, se encierran en sí mismas, son bastante tímidas, un defecto que les pesará en el cuerpo.
Finalmente, por voluntad propia acabo yéndome a pesar de que hay grandes personas dentro del grupo, pero una de ellas es el líder y no se puede hacer nada. Intentan que me quede pero yo no puedo más y sigo mi camino.

El viaje sigue, el tren parece que no acabe nunca, vagones y vagones, se quedan detrás de mí.
Abatida llego a un asiento cualquiera y me siento, derrotada, pero inesperadamente aparecen varias personas que ya conozco y que me han dado una sorpresa porque no creía que se habían interesado en mí. Todo empieza igual y me da miedo de que acabe como siempre, pero ellas me ayudan, me cuentan sus locuras, sus tardes absurdas, y lo que me sorprende de ellas es que no se esconden nada, se lo cuentan todo, el cariño y su amistad es lo que las une y poco a poco soy casi como ellas.
Realmente estoy agusto donde estoy, porque me hacen sentir bien, saben cuando estoy bien y cuando estoy mal me dan muchos consejos, muchos abrazos, tantos gestos que significan tanto para mí...

Todavía no he bajado del tren, mi parada aún no ha llegado pero espero que podamos bajar. Ellas y yo juntas en la misma parada: cogidas de la mano atravesando los vagones, sin que nadie nos detenga, bajando los escalones, juntas, andando por las vías y esperar el siguiente tren.

viernes, 18 de marzo de 2011

Febreros

Segundo mes del año, el único con 28 días, 672 horas y 40320 minutos.

Desde hace ya tres años, he podido comprobar que empiezan de una forma y acaban de la forma más inesperada.

Es mi punto de inflexión del año.

domingo, 16 de enero de 2011

Novedad y renovación

La energía de la tierra necesita ser renovada.
Las ideas nuevas necesitan espacio.
El cuerpo y el alma necesitan nuevos desafíos.

PAULO COELHO, Maktub

Duro golpe

Aquel último día del verano de 1950 -yo acababa de cumplir quince años también- comenzó la vida de verdad, la que divorcia los castillos en el aire, los espejismos y las fábulas, de la cruda realidad.

MARIO VARGAS LLOSA, Travesuras de la niña mala

Nuevos cometidos

Que nuca te falte un sueño por el que luchar,
un proyecto que realizar,
algo que aprender,
un lugar a donde ir
y alguien a quien querer.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Compañía

Llegaste a mí de forma inesperada, en el momento menos oportuno, cuando todo no iba demasiado bien, cuando pensaba que la vida no me sonreía. Te conocí a través de ellas, aunque yo ya sabía de tu existencia, pero no te había oído ni percibido como hasta ahora.
Dentro de mí se aloja una gran paz y serenidad cuando te escucho y te siento. Eres como mi agenda personal porque ordenas todos mis pensamientos. Eres como mi conciencia porque me ayudas a elegir entre lo que está bien y lo que está mal; eliges mi camino.
Aunque esté rodeada de una gran familia y amigos, tú siempre estarás conmigo: eres eterno.
Desde ahora nunca me sentiré sola, porque hay personas que se preocupan por mí y hacen que la vida me sea más feliz a su lado. Pero nunca olvidaré que tu siempre me acompañarás donde yo vaya porque ya eres una parte de mí, de la que sin ella no sería realmente yo.

Volver

Vuelven esas mismas sensaciones.
Vuelven a aflorar esos mismos sentimientos.
Vuelven a mi cabeza esos sueños imposibles.
Vuelve la ilusión.
Vuelve a despetar en mí ese cosquilleo.
Vuelven esas sonrisas tontas.
Vuelve la inseguridad.
Vuelven las miradas de reojo.
Vuelve el saber qué piensas de mí.
Vuelve el saber qué ronda por tu cabeza.
Vuelve la hipersensibilidad.

Vuelve... el AMOR.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Reflexión

Muchas veces, las cosas no salen como uno quiere, y simplemente hay que aceptarlas aunque hayan salido mal. Pero de los errores se aprende, ¿no? Las oportunidades llegan tarde o temprano, sólo hay que esperar, y cuando lleguen, abrázate a ellas lo más fuerte que puedas para que no se escapen jamás.
Esta reflexión me trae a la cabeza una frase que simplifica todo lo dicho anteriormente: "Más vale tener suerte que talento".

Señales

Todo su cuerpo era una sucesión de acontecimientos hermosos y también dolorosos, es verdad, la vida no es un camino de rosas. Su cuerpo se había formado según lo que había vivido, según lo que había afrontado, según lo que había temido. Se había adaptado a esa manera peculiar de vivir y sentir la vida: sumida en los complejos, el pesimismo y el miedo. Y eso en su cuerpo hacía mella: por sus venas corría la soledad y la falta de cariño.

Ella se daba cuenta de su propia autodestrucción, pero no podía evitarlo, esos pensamientos eran irracionales e incontrolables.

La única solución era su medicina para regenerar ese cuerpo prohibido: inyectarse una dosis de adrenalina, alegría y pasión.

Secretos inconfesables

¿Alguna vez has tenido un secreto que no has contado nunca a nadie? Eso le pasaba a ella, y si no lo decía pronto, explotaría. ¿Cuánto aguantaría sin decirlo? ¿Se enfadarían sus confidentes por haberlo contado demasiado tarde?

Sólo tenía que probar: Abrir su boca y dejar que las palabras fluyeran...

domingo, 3 de octubre de 2010

Mil caras tiene tu rostro

Había soñado con él muchas veces, imaginando un sinfín de rostros diferentes pero todavía no había definido el color de sus ojos, su cabello, su manera de hablar, su comportamiento, y sus sentimientos hacia ella, y eso a ella le intrigaba. No sabía cuándo ni dónde iba a suceder a lo que ella denominaba como mágico. Buscaba el modelo perfecto, pero desgraciadamente nadie es perfecto. Ese instante mágico lo ansiaba como cualquier niño ansía un caramelo, pero debía ser especial y la manera de conseguirlo era esperar, ¿pero cuánto? Eso ella no lo sabía, pero de lo único que estaba segura es que pasaría de repente, inesperadamente, como una sorpresa.

¿Futuro?

Si tuviésemos una bola de cristal y nos viésemos a nosotros mismos dentro de unos años, pensaríamos que esa no es nuestra vida, que se habría equivocado de persona, ¡que no era como lo habíamos planeado!

Todos alguna vez hemos imaginado nuestra vida dentro de unos años y muchos se decepcionan al llegar a dicho futuro y ver que sus premisas no se cumplen. Aferrarse a un futuro que ya has planeado y ver cómo todo se derrumba ante tus pies puede ser fatal.

Lo único que puedes hacer es mirarte al espejo, observar cada detalle de tu cuerpo, maravillarte de lo que eres en ese momento; vive el presente y piensa que el futuro puede ser igual o mejor de lo que estás pasando ahora; todo depende de ti. No hace falta que pasen muchos años, piensa que el futuro puede ser el día siguiente.

El camino correcto

Todos aspiramos a lo mismo. Todas las personas buscan lo mismo en la vida: encontrar la felicidad. Muchos viven el presente y se dejan llevar por el día a día, otros se complacen con la materialidad y otros (la gran mayoría) disfrutan de su alrededor, de los que te aprecian, de los que te quieren, de los que te comprenden,...

Pero hay veces que estamos tan ocupados por alcanzar la felicidad que dejamos pasar lo pequeños instantes: una sonrisa, un buen gesto, un beso, una caricia, una oportunidad, la comprensión o cualquier momento de nuestra vida diaria que pueden ser insignificantes para nosotros. Muchos dicen que caemos en la rutina, y a decir verdad es que no sabemos buscar lo diferente en el día a día. Debemos vivir cada día de diferente manera; de saber que mañana nos puede pasar algo apasionante, sorprendente.

Busca tu camino hacia la felicidad, pero sin desviarte de las cosas importantes de tu alrededor, de tu vida.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Optimismo vital

Soy lo que vivo.
Somos lo que disfrutamos.
Somos lo que amamos.
Somos el bien que hacemos.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Sinapsis

Eran diferentes, eso estaba claro. Quizás es que ella nunca había visto ese tipo de conexión entre dos personas. Tenían unos lazos extremadamente fuertes. Sus mentes se unían y parecían una. Sabían todo la una de la otra y con una mirada se lo decían todo. Ella intentaba descubrir su secreto: experiencia y amistad. Poco a poco ella conocía esas expresiones, esas miradas, esas sonrisas pícaras, esa pizca de maldad en sus ojos oscuros y sabía que se trataba de la conexión, el paso de información de una mente a otra. Eso le maravillaba, le fascinaba cómo dos personas se complementaban la una a la otra perfectamente. Se preguntaba si ella poseería esa habilidad con ellas en un futuro. Por el momento es aprendiz aunque poco a poco lo aprende, lo asimila y se integra en esa interconexión mental. Nunca le había pasado algo como aquello. Era una buena señal.

Eran almas gemelas.

Ceguera

¿Estás ciego por necesidad o porque no quieres ver el realmente el mundo que te rodea?

Hay veces en las que la verdad duele.

Perder algo sirve para tener buenos recuerdos.

Como dijo Indira Gandhi en su momento: "Uno puede superar el odio, la envidia, la codicia, y tantas otras emociones negativas y autodestructivas. Pero el dolor es algo distinto. No se puede olvidar ni superar. Hay que aprender a vivir con él, integrarlo en el propio ser y hacerlo parte de la vida".

¡Qué razón tenía!

Ella ya había pasado por eso muchas veces y en verdad ya casi se lo esperaba, como si tuviese una corazonada. Su corazón tenía heridas, algunas ya habían cicatrizado pero seguían ahí, dejando su huella para siempre. Sumarle otra más a la colección no causó tanto daño como la primera pero aún así lo hizo. Ella aparentemente derrotada se juraba a sí misma que sería la última. Y por el momento así es. Parece como si todas las heridas hayan cicatrizado, ¡incluso desaparecido! Vivía en un instante mágico como todos los anteriores y no se había arrepentido de nada de lo que hizo en el pasado, ya que fue feliz y eso es lo único que recordaría en un futuro, los buenos momentos. Su intención era buena esa vez, no era como las otras veces que ya preveía que no iban a terminar bien. Pero a pesar de todo, ella salió a flote con ayuda y sabe que puede contar con esas personas. Pero lo que ella temía es que ahora que estaba en lo alto de la ola, ¿qué pasaría si caía? ¿Estarían allí sus salvadoras para sacarla a la superficie?

miércoles, 28 de julio de 2010

¿Qué quería?

Ella entró a la cafetería de siempre, a pedir lo mismo que pedía todos los días. El camarero se le acercó y le preguntó:

- ¿Qué quería?

- Pues quiero...
Quiero tirarme a la piscina.
Quiero decir lo que pienso y siento.
Quiero ser yo misma.
Quiero mejorar, superarme en el día a día.
Quiero hacerme fuerte, no ser débil.
Quiero una máscara para esconderme cuando esté mal.
Quiero ser ambiciosa, conseguir mis sueños por imposibles que sean.
Quiero cambiar: "It's time to change".
Quiero no sonrojarme ante cualquier situación embarazosa.
Quiero volar y ser libre.
Quiero despertarme con una sonrisa al ver el sol por la mañanas.
Quiero sentir el frío en mi cara cuando hay viento.
Quiero montarme en una noria y no bajar nunca.
Quiero pensar como una niña y estar siempre con mi casa de muñecas.
Quiero amar y ser amada.
Quiero igualdad.
Quiero lo mismo que yo doy a los demás.
Quiero ignorar a la gente que no me merece.
Quiero olvidar los malos recuerdos.
Quiero vivir el presente.
Quiero pensar que el futuro va a ir bien.
Quiero saber que lo que hago está bien.
Quiero saber que voy por buen camino.
Quiero saber la verdad.
Quiero ver el fondo del mar.
Quiero buscar tesoros.
Quiero ver el atardecer.
Quiero ser pequeñita pequeñita para que nadie me encuentre.
Quiero un chocolate caliente en invierno.
Quiero furia.
Quiero entrañar en el alma de la gente.
Quiero saber qué piensan los demás.
Quiero mojarme con agua fría cuando hace calor.
Quiero luchar contra la adversidad.
Quiero no tener miedo.
Quiero aumentar mi ego.
Quiero ver las estrellas.
Quiero tumbarme en el césped.
Quiero reir.
Quiero pasar horas y horas con mis amigas.
Quiero ver caer el primer copo de nieve.
Quiero viajar.
Quiero sentir el latido del corazón.
Quiero moverme con delicadeza y dulzura.
Quiero columpiarme.
Quiero soñar.
Quiero volver a sentirme niña.
Quiero abrir los ojos a mucha gente para que se de cuenta de la realidad.
Quiero ayudar.
Quiero sentirme útil.
Quiero ver pasar el tiempo.
Quiero compartir mi experiencia y mis vivencias.
Quiero desconectar.
Quiero estar a la sombra en pleno verano.
Quiero ser un regaliz dulce.
Quiero encontrarme a mí misma.
Quiero ser FELIZ.

- ¿Desea usted algo más señorita? dijo el camarero.

- Ehh..., sí, un capuccino, gracias.

domingo, 18 de julio de 2010

"Yo tengo una pirámide de amigos..."

Todo empezó hace 3 años más o menos. Ella no conocía a nadie. Con el tiempo encontró a gente muy simpática en la que podía confiar. Nunca tuvo amigos en plan de confidencias como hacen las chicas. Pero llegó un momento en el que ÉL llegó, de la manera más inesperada. Empezó a hablar, todo fluía, eran INSEPARABLES. Hablaban de todo lo hablado y por hablar y estuvieron conectados durante ese año al máximo. Ella, enamorada de un chico al que no se atrevía a decirle que le gustaba; él, enamorado de una de las mejores amigas de ella. Cada uno se daba al otro sus propios consejos para triunfar en el amor (que ironía pensaréis) El verano empezó y se alejaron un tiempo. Llegó septiembre y le preguntó si había habido algun avance, él dijo que había salido todo mal y ella no quiso interponerse entre dos amigos. Al comenzar el año vió que lo que sentía por él ya no era amistad, era otra cosa, inexplicable para ella, no queriendo admitir lo que verdaderamente sentía y él dió a entender que lo sabía.

Cuántas veces había estado pensando en él y la vida que llevaría si él sintiese lo mismo que sentía ella: infinitas. Hubo un pequeño haz de luz y realmente él se interesaba por ella, o al menos eso creía ella. Todo se empeoró como en toda relación cuando están por medio las mentiras. Ella, la que fue su mejor amiga (o eso creía ella) le había estado ocultando que mantuvo una relación con su amiga. Era imposible, no podía ser. Así se interesaba tanto por ella cuando ya no tenía a nadie y lo único que se le ocurrió fue decir "Yo tengo una pirámide de amigos y tú todavía no estás en mi cima para tener tanta confianza cómo para contártelo". No lo podía creer, había sido su amiga durante mucho tiempo y todo se cayó. Ella se encerró en sí misma jurando que no volvería a hablar con él; pero la tentación puede con todo, él la pidió perdón y ella estaba feliz, como si no hubiese pasado nada. Ese era uno de sus defectos, perdonar a alguien cuando la habían hecho daño.

El tercer año fue doloroso para los dos. Él había encontrado a una chica e intentaba darle celos a ella. Hubo muchísimas peleas de no hablar durante muchos meses pero siempre la que tenía que dar la cara y pedir perdón era ella. A veces estaba cansada pero una muy buena amiga le dijo que no podía ocultar ni rechazar lo que sentía por el: era cierto, estaba enamorada de él. La comunicación no era la misma y cuando hablaban no sabían de que hablar porque había muchas diferencias entre ellos.

Finalmente ella optó por dejarle hablar aunque se dió cuenta de que se estaba rebajando por algo que no conseguiría y que él no se daba ni la menor cuenta de lo que realmente ella hacía por él. Menos mal que una de sus mejores amigas le había hecho tener las ideas claras.

Ahora ella estaba tranquila, eso era lo que necesitaba: tranquilidad. No podía estar como la montaña rusa, subiendo y bajando porque ella era débil, y necesitaba estabilidad y se dió cuenta de que él no se lo podía dar; a él más bien le gustaba el riesgo y el último momento.

Pero ella tenía la esperanza de que el siguiente le pudiese dar lo que ella quería realmente. Sólo quería una cosa: No quedarse sola.

martes, 6 de julio de 2010

Vacío

¿Que sería del verano si faltasen la piscina y los helados? Así se sentía ella, con un gran vacío. La verdad es que ella tenía de todo: una familia que la quería, unas buenas amigas (al menos eso esperaba ella tras infinitas amistades fallidas), buena estudiante, es decir, todo. ¿Qué más quería? Pero para ella no era suficiente. Ese era su gran defecto: la PERFECCIÓN. No era ambiciosa pero le gustaría que su rumbo de vida cambiase, que viese un rayo de luz en aquella habitación oscura. Aunque parezca que la perfección es buena tiene algunas desventajas que a ella se le subían a la espalda y no era fácil deshacerse de ellas. Ves como todo el mundo triunfa a tu alrededor mientras que ella disimula estar bien, es decir muy bien (quizás se la veía muy forzada). Quería un cambio de vida que la llenase por dentro, pero aún no había llegado el ansiado momento. Muchas veces ella creyó que había llegado porque se sentía realmente feliz pero la felicidad no dura eternamente y todo lo que había construido con sudor y lágrimas se desplomaba ante sus pies. No era posible, había que empezar de CERO.


Pero ella estaba cansada de empezar de nuevo y hacerse la dura creándose una máscara ante los demás disimulando que estaba bien, porque sabía que si llegaba a ese estado de felicidad absoluta de una forma u otra acabaría cayéndose.

Aunque dentro, muy dentro de ella, dentro de ese caparazón de pesimismo había un pequeño haz de luz que permanecía a la espera de que llegase el verdadero momento, sólo había que ESPERAR, pero, ¿cuánto?

Eso ella no lo sabía, lo único que podía hacer era luchar contra sí misma.

domingo, 4 de julio de 2010

Metamorfosis

Ella llegó como cualquier persona ante un lugar desconocido. Sus rostro reflajaba la inocencia de una niña pequeña. Al principio se sentía sola, desamparada; pero ahí estaba yo, el primer apoyo que tuvo desde que llegó. Le enseñé el mundo, las ganas de vivir, pero al oir la inesperada campana dentro mí resurgió un vacío que no pasaría hasta que saliésemos: mis sospechas no eran falsas. Corrían los rumores de chico en chico mirándonos a nosotras. Mantuve la cabeza alta mientras que ella, contraria a mí, la agachaba. Fue un mal trago para las dos que se repitió durante una semana, pero pronto dejó de ser la comidilla del grupo.

Esa fue mi primera impresión al verla: desprotegiada ante los demás, y yo me sentí como un ángel para ella.

Los años fueron pasando y nuestra amistad se forjó. No había ni un solo día que no hablase con ella de sus inquietudes, sus sueños (muy posibles de alcanzar aunque ella los negase), temores...

Como cualquier situación llega un momento en el que te separas de una persona, y eso fue lo que me pasó a mí. Tan solo dos años estuvimos separadas. Al verla de nuevo era una auténtica desconocida para mí: su carácter, su modo de pensar, su alegría. "Ha cambiado a mejor" pensé yo, y era cierto. El primer contacto que tuvimos tras estar separadas fue una mezcla extraña: era como si nos conociésemos aunque sabíamos todo la una de la otra. Más bien fue la vergüenza que otra cosa diría yo.

Ahora la miro con mejores ojos. Estoy muy contenta por su cambio interno más que externo. Se siente ella misma, ya no siente aquel pudor cuando era una niña. Se ha forjado una imagen madura y la vez sencilla con sus propios ideales, metas, sueños (esta vez más cercanos y realizables). No le importa su imagen y el qué dirán de los demás.

Por eso estoy orgullosa de ella.


Aunque ella sienta que estoy ausente; la verdad es que desde que entró, he velado siempre por su seguridad y compañía y aunque no lo crea, soy su ÁNGEL.